Como ya sabéis el equipo Revival y Breitling gozan de una amistad cada vez más consolidada…
A ellos nos unen dos grandes experiencias sobre dos ruedas y un evento global que habían dejado el listón bien alto, pero amigos… Lo que Breitling nos tenía preparado esta vez fue sublime.
Pasamos de las dos a las cuatro ruedas, de las míticas damas de Birmingham a dos caballeros recién salidos de las fraguas de la “B” alada.
¿Os hacéis una idea de quienes estamos hablando?
¡Ni más ni menos que un Bentley Bentayga y un Bentley Continental GTC!
Y qué mejor lugar para concentrarnos a todos que en el circuito del Jarama, cuna del automovilismo español y madrileño e icono vintage del motor.
En lo alto de su recién estrenada torre de control nos esperaba todo el “Squad” de Breitling con un embajador y road leader de categoría: El gran Andy Souzek, conocido piloto de fórmula y recién migrado al mundo de los emocionantes GT, siendo actualmente piloto del Bentley M-Sport team y miembro del #SquadOnAMission de Breitling.
Con esta tormenta perfecta de elementos era imposible que algo saliera mal…
Comenzamos con un briefing inicial sobre la ruta y una visita guiada en exclusiva por parte de la dirección del circuito por los rincones más emblemáticos y secretos del conocido trazado madrileño.
Al término de la misma nuestros pies clamaban una cosa… ¡Pisar a fondo los bólidos que Bentley y Mercedes España nos tenían preparados!
Comenzamos la ruta emprendiendo rumbo a la Sierra Madrileña y sus ya conocidas carreteras mientras seguíamos las directrices de Andy.
Hay placeres que no se pueden describir, e ir descapotado en un Bentley Continental GT es uno de ellos, te pierdes en un mar de lujo, pero un lujo nada ostentoso, sino de calidad y de distinción. La sofisticación de sus formas, sus elementos retro y su delicada artesanía hacen de estas unidades unos vehículos muy singulares.
Tocaba el turno de rotar, y esta vez fue el turno del Bentayga. Un COCHAZO en mayúsculas. Donde cada detalle rendía tributo a la elegancia y bizarría inherentes a la marca londinense.
Llegamos a la última y más esperada parada del viaje: Revival Cafe, el templo del motor y del buen gusto.
Entremos y nos refrescamos con nuestro exclusivo Tap Room, después tocaba la mejor parte: La degustación de un menú de lujo en la zona más exclusiva de Revival Cafe; El club privado.
Allí disfrutamos de una agradable y distendida conversación donde no podían faltar las comparaciones y el orgullo de llevar sobre la muñeca otro icono del estilo y del buen gusto: Hablamos de Breitling está claro.
Tras esta comida, el equipo de la genuina relojera suiza nos mostró una amplia variedad de modelos de la marca.
Desde el icónico modelo Breitling Premier B01 BENTLEY limitado a 1000 piezas y cuya esfera estaba hecha de la misma madera que los salpicaderos de los primeros Bentley, a los nuevos Avenger y Chronomat, entre otros.
En el ambiente se respiraba emoción, admiración y sobre todo un sentimiento que nos unía a todos por igual: La pertenencia.
Pertenencia a una marca que se ha sabido reinventar sin perder su esencia y que nos cautivaba a todos de la misma manera.
Tras este Touch & Feel tocó despedirse… Pero como viene siendo habitual no es un adiós, sino un hasta pronto.